[...] En el capitalismo el hombre dejó de ser hombre. Todos los conceptos explicados apuntan a una sola palabra: el hombre es una cosa, el hombre es una mercancía. El capitalista le quito su praxis, su acción humana que lo definía como tal y no lo deja avanzar, quedando estancado en el Universal Abstracto, el hombre no se da cuenta que es un ser concreto diferente a todos. También se le despojo de los medios de producción; ya no puede poseer las herramientas para producir bienes a su manera e intercambiarlos a su gusto. Es dominado por la mercancía, que actuá de intermediario en toda relación humana. No solo eso, sino que una vez excluidos de su propia capacidad de crear debe trabajar para el capitalista mediante la explotación ejercida por el salario. No se puede dar el lujo de dejar su trabajo, ya que afuera existe un ejercito industrial de reserva que ocupara su puesto.Además, existe una super estructura y estructura que avalan al capitalista, lo defienden y lo legitimizan para que éste actué a su gusto.
El problema es simple. El hombre ya no es hombre. Es una cosa, una mercancía. No posee conciencia. No puede crear ni imaginar soluciones. El desempleo es solo una de las consecuencias del capitalismo.[...]
PD: Estos fragmentos son partes de mis viejos apuntes de sociología . Voy a ver si los publico o los “digitalizo”, por que la verdad hay cosas fascinantes. La forma en que el profesor nos explico el materialismo dialéctico, Hegel y otras tantas cosas mas es, sencillamente, fantástica.


Maravilloso, la verdad hecha palabras, es la realidad del mundo de hoy en dia, a la gente la tratan como una mercancia, no les importa el potencial que tiene cada una de las personas que trabajan para ellos, sus cualidades, ya la gente solo son numeros, cantidades, no individuales; por muchas mascaras que se pongan, por mas sindicatos que hallan, eso no cambia la realidad del capitalista que solo le importa hacer dinero a costa de su “mercancia”.